IV CONGRESO

la cut reitera su soberanismo y anticapitalismo

CLAUSURA. La CUT reitera su soberanismo y anticapitalismo en un congreso donde acudieron Sortu, CUP, Anova, IU x la Base y Pablo Iglesias. Xuan José Beiras de Anova, David Fernández de las CUP, Sabino Cuadra de Sortu, Encarna Milla de IU x la Base y el politólogo Pablo Iglesias saludaron en la sesión de clausura del Congreso de la CUT que fue cerrado puño en alto tras las intervenciones de Diego Cañamero y Sánchez Gordillo.

 

Ponencia Política

 

Estatutos

Título I. CUT
Título II. Afiliación
Título III. Estructura local y comarcal
Título IV. Órganos Nacionales
Título V. Áreas Sectoriales
Título V. Resolución de conflictos
Título VI. Normas generales de funcionamiento
Título VII. Reforma de los Estatutos

 

 ORGANIGRAMA DE LA PERMANENTE NACIONAL

 


 PONENCIA POLÍTICA

conocer para luchar y transformar

Introducción

La convocatoria del IV Congreso de la es una oportunidad para armar política e ideológicamente nuestro proyecto. Este es el sentido del presente documento. Un trabajo que no intenta explicarlo todo. Tan sólo señalar los elementos centrales y tendencias principales de la situación objetiva y marcar los principios ideológicos, las propuestas programáticas y la estrategia política de nuestro movimiento.

 

El IV Congreso tendrá que dilucidar la validez de nuestro proyecto y su ubicación actual a la luz de la feroz ofensiva neoliberal que hegemoniza el mundo actual.

 

Debemos combinar el debate de principios con el aterrizaje en el suelo de la realidad concreta para responder a los interrogantes de la estrategia y la táctica, de la construcción de una línea política y la configuración de un discurso alternativo.

 

Pero más que definir una realidad más que conocida y sufrida nos interesa conocer la naturaleza de los procesos y acontecimientos que nos han traído hasta aquí, el cómo y el por qué de la actual situación. Por que no hay posibilidad real de transformación social sin el conocimiento de los procesos y desarrollos que han dado lugar a dicha realidad. Conocer para luchar y transformar.

 

El documento parte de un análisis de los cambios operados en el capitalismo mundial tras el fin del boom económico que siguió a la 2ª Guerra Mundial. Dichos cambios analizados en el capítulo Globalización, Neoliberalismo y Recolonización explican la actual ofensiva neoliberal.

 

Andalucía, sujeto político es un capítulo dedicado a entender por qué Andalucía es una nación que necesita la soberanía para salir de su estado de dependencia.

 

Le sigue un capítulo de encuadre del proyecto político estratégico de la CUT. En Soberanismo y Anticapitalismo se explica la unidad dialéctica entre la lucha por la liberación nacional y la emancipación de clase.

 

El manifiesto ideológico se haya en La batalla de las Ideas donde se exponen las señas de identidad de nuestro proyecto.

Las Propuestas Programáticas concretan en medidas nuestro pensamiento y alternativa.

La Política de Alianzas apuesta por la conformación de un bloque social alternativo y analiza nuestra presencia en IULV-CA.

Y por último Nuestras Tareas concretan el trabajo a realizar.

 


 

I. Globalización, neoliberalismo, recolonización

 

1. La etapa de expansión del capitalismo de la postguerra, los llamados 30 gloriosos (1945-75) o ‘edad de oro del capitalismo’ con importantes tasas de crecimiento del PIB y prácticamente pleno empleo en la mayoría de los países del primer mundo posibilitó el estado del bienestar y los derechos sociales. Aunque no consiguió superar la terrible división del mundo entre un Norte enriquecido y un Sur expoliado, este enorme crecimiento de las fuerzas productivas que se desarrolló durante el boom económico de la postguerra también alcanzó en menor medida al mundo excolonial. Esta excepción histórica fue debida al enorme mercado de reconstrucción que creó la destrucción causada durante la 2ª Guerra Mundial, el empleo de las políticas keneysianas de inversión y déficit público y la existencia del bloque del este, encabezado por la URSS, que el capitalismo occidental debía contrarrestar.

 

2. El modelo de posguerra se basaba en cuatro grandes equilibrios: 1. La paz social en los países industrializados. El estado del bienestar mediante la inversión pública garantizaba una amplia cobertura en protección y servicios sociales y además, vía presupuestos financiaba a las burocracias sindicales. A cambio, las cúpulas sindicales aceptaban el capitalismo y garantizaban la paz social. 2. Neocolonialismo. Los movimientos de liberación nacional consiguieron la independencia política de las colonias y el boom de la postguerra propició la industrialización de una serie de países dependientes, lo que obligó al imperialismo a diseñar mecanismos neocoloniales de control de las economías emergentes mediante su subordinación al mercado mundial. 3. Guerra Fría. La división del mundo firmada en el Tratado de Yalta implicaba la coexistencia de dos bloques antagónicos que utilizaban al enemigo exterior para sofocar o controlar revoluciones populares, afianzando de esta manera su dominio interno. 4. Hegemonía USA. Entre las potencias imperialistas existía una indiscutible hegemonía económica, política y militar de EE.UU.

 

3. Pero este período capitalista de bonanza estaba condenado a desaparecer. La principal contradicción interna del capitalismo (entre el carácter social de la producción y la forma de apropiación individual de los beneficios que comporta la existencia de la propiedad privada de los medios de producción), desencadenó la crisis de sobreproducción de 1973. La recesión del 74-75 puso en evidencia los límites de las políticas inflacionistas propias del keynesianismo y abrió la puerta a la llegada del neoliberalismo con las victorias electorales de Reagan y Tatcher. El proceso de reestructuración capitalista iniciado en los ‘70 y culminado en los 80 y 90, puso fin al «compromiso keynesiano de la postguerra» y dio paso a la ofensiva neoliberal actual. Los cuatro equilibrios de la postguerra saltaron por los aires. La hegemonía USA se vió socavada por la crisis del dólar de 1971 y el fin del sistema de Bretton Woods, así como por el auge económico del imperialismo europeo y japonés y la aparición en la escena económica mundial de China. En 1953, la economía norteamericana producía la mitad de la producción mundial total. En 2004, al gigante norteamericano le corresponde sólo el 20,9% de la producción mundial. El imperialismo americano continua siendo la potencia dominante desde el punto de vista político y militar, pero ha visto debilitada su hegemonía económica, aunque conserve el liderazgo tecnológico. Por otro lado, se desarrolla una tendencia aguda de competencia creciente entre los tres grandes bloques comerciales (NAFTA, UE y el Pacífico) por acaparar mercados y nuevas zonas de influencia.

 

4. También en los años 70, debido a la crisis, la inversión en la mayoría de los países semicoloniales colapsó progresivamente, dando lugar a una caída drástica y a menudo catastrófica en los niveles de vida. Durante los ‘80 y ‘90, las burguesías imperialistas desarrollaron nuevas formas de pillaje para saquear la riqueza de estos países, tales como la crisis de la deuda, el control de los mecanismos internacionales de intercambio comercial y la implantación del neoliberalismo que eliminaba las últimas defensas de las economías nacionales de los países dependientes. Esta política supuso para América Latina, el expolio y el tutelaje efectivo del capitalismo extranjero y, hoy, el mundo semi-colonial se hunde en una miseria aún mayor, atravesado por guerras, enfermedades y una desintegración virtual.

 

5. La guerra fría a veces se tornó caliente (Corea, Vietnam, Angola, etc.), ya que, la política de bloques fue siempre contradictoria y movible, debido a que implicaba a sistemas sociales antagónicos, capitalismo y socialismo. El estado del bienestar conocido en Europa fue en buena parte un subproducto de la revolución rusa y de los estados que ayudó a construir. La descomposición del «socialismo real» inauguró un nuevo período de inestabilidad política con la aparición de guerras fratricidas en Europa (desintegración de Yugoslavia), por primera vez desde los años 50.

 

6. Asimismo, la irrupción del tatcherismo en Gran Bretaña y la «reaganomics» en los EE.UU. marcó el comienzo del final de la paz social en el interior de los países imperialistas y el ascenso de las políticas neoliberales que cuestionan los derechos sociales adquiridos en el anterior periodo. Se trataba de enmascarar un proyecto ideológico, bajo un discurso supuestamente técnico y cientifista, que dilapidaba las políticas estatales expansivas y cooptaba la organización social. En definitiva un proyecto de dominación de las élites contra las mayorías sociales. Del «consenso de la postguerra» basado en el estado del bienestar pasamos al «consenso de Washington», la biblia de la globalización neoliberal. El economista francés Francais Chesnais citó la definición de globalización por parte de un gran empresario como sigue: «Globalización es la libertad del capital para implantarse donde quiera, cuando quiera, para producir lo que quiera, comprando y vendiendo donde quieran y sufriendo lo menos posible las restricciones en materia de derecho del trabajo y de convenciones sociales».

 

7. Las nuevas tecnologías (informática, microelectrónica, telecomunicaciones, robótica, etc) han penetrado en todas las esferas de la actividad económica y sus aplicaciones en diferentes campos como la investigación, las ciencias, las comunicaciones, la salud, por nombrar algunos, han transformado la base técnica y cultural de nuestra existencia creando sectores de producción nuevos y productos y mercancías que antes no existían, como por ejemplo, la información. Se ha formado una sociedad de la información global, cuyo máximo exponente es Internet, que a su vez es un negocio. Esta revolución tecnológica ha propiciado la desregulación de los movimientos internacionales de capital y la interconexión en tiempo real de las bolsas, mercados de cambio y plazas financieras, que ha configurado un mercado financiero global sin regulación ni control estatal alguno.

 

8. Es en la esfera del capital financiero donde se ha alcanzado un grado más elevado de movilidad y una globalización prácticamente total. El reino del capital-dinero ha conquistado una libertad de acción completa como jamás existió en la historia. Los estados nacionales han perdido casi por completo la capacidad de controlar y regular por medio de sus bancos centrales los gigantescos movimientos de capital que pueden desestabilizar los mercados de divisas, las tasas de interés y de cambio, etc.

 

9. Para el modelo neoliberal los gastos sociales son un verdadero derroche que pone en peligro un presupuesto sano y equilibrado. Con el pretexto de estimular la inversión se reducen los impuestos a la clase capitalista cargando mediante reformas impositivas una mayor presión fiscal sobre la clase trabajadora. Todo esto se combina con una acusada tendencia hacia la mercantilización de los servicios públicos, la privatización del sector público, la desregulación laboral y el desmantelamiento de los sistemas de protección social (desempleo, educación, salud, vivienda, jubilaciones, etc). De esta forma se despoja a los estados nacionales de los medios que antes paliaban las dramáticas consecuencias de las crisis económicas. Los gobiernos, además, no disponen de los mecanismos de antaño para gobernar, como eran la política monetaria, la política fiscal o la política presupuestaria. Instancias superiores como el FMI, la Comisión Europea o el Banco Central Europeo (más conocidos como La Troika) ejercen el verdadero poder.

 

10. Llevamos tres décadas de retrocesos sociales en el mundo, lo cual es un síntoma más de la decadencia del sistema capitalista, incapaz de seguir desarrollando las fuerzas productivas del planeta y de proporcionar al pueblo trabajador una vida digna. Durante estas tres décadas, los ciclos de recesión han aumentado en frecuencia y en intensidad, siendo seguidos por unos ciclos de recuperación cada vez más breves. Llevamos tres décadas de ataques continuos y sistemáticos cuya finalidad no es otra que la recuperación por parte del capital de su tasa de beneficio. Durante estos 30 años de neoliberalismo salvaje se han privatizado empresas públicas, se han mercantilizado servicios públicos, se ha reducido el gasto social. Al mismo tiempo se recortan derechos sociales y prestaciones y se reforma la legislación laboral para dificultar la respuesta organizada de la clase trabajadora.

 

11. Todo esto ha ido acompañado de un endurecimiento de la legislación represiva y el autoritarismo de los estados. El imperialismo se ha lanzado a una campaña de recolonización por la vía militar (Irak, Afganistán, Libia, etc) para salvaguardar sus intereses geoestratégicos. Pero han aprendido de experiencias pasadas. Ahora maquillan el pillaje imperialista como intervención humanitaria intentando mediante la propaganda poner a la población de su lado y así desactivar las movilizaciones contra la guerra que tanto daño le hizo durante la guerra de Vietnam. Las guerras de conquista necesariamente necesitan paz interna. Al imperialismo, es decir, al capitalismo en su fase de decadencia, le sobra la democracia.

 

12. El papel de los gobiernos de turno, ya fueran socialdemócratas o conservadores, siempre fue el mismo: aplicar las contrarreformas apelando a su mayoría electoral y obviando la protesta de la calle. Lo que ha ido creando un divorcio creciente entre la sociedad y sus representantes políticos que ha puesto en cuestión la legitimidad de los gobiernos. En mayor o menor grado este ha sido el guión que se ha ido repitiendo en cada estado. Ahora toca a la vieja Europa, sobre todo a la Europa del Sur, sufrir con más intensidad que nunca los ataques neoliberales que ya antes padecieron los pueblos de Latinoamérica, África y Asia. El capitalismo neoliberal está poniendo en práctica políticas depresivas que crean desempleo masivo y que erosionan la economía productiva al mismo tiempo que apuntalan desde lo público con masivas inyecciones de liquidez monetaria a la banca privada. Este robo legal nunca antes se había producido con tanta amplitud y densidad ni tampoco con tanto descaro y atrevimiento. Hay que destacar la renuncia de la socialdemocracia europea a colaborar en cualquier proyecto transformador y su connivencia en la gestión neoliberal de la crisis. Por su parte, los partidos comunistas europeos que histórica y simbólicamente se referenciaron en lo que representaban la Unión Soviética y el llamado campo socialista sufrieron un gravísimo revés con la caída del Muro de Berlín y no recobraron ya más el vigor político que un día tuvieron. En este contexto, la izquierda política occidental y el programa anticapitalista han pervivido desigual y tenuemente en medio de su más importante derrota histórica a manos del programa político e intelectual que ha representado el neoliberalismo. A pesar de todo, en esta época de hegemonía de un programa capitalista radical han sostenido las ideas emancipadoras distintas resistencias entre las que se destacan el levantamiento zapatista de 1994, el movimiento antiglobalización y contra las guerras imperialistas que surgió a partir de Seattle, la digna persistencia de la Revolución Cubana y las luchas populares y los gobiernos antineoliberales en algunos países latinoamericanos como Venezuela, Bolivia y Ecuador.

 

13. En definitiva, la globalización neoliberal se caracteriza, pues, por la concentración del poder y la riqueza en unas pocas manos. Las decisiones, concentradas y anónimas, que afectan a las vidas de millones de personas se producen en centros de poder cada vez más separados de la ciudadanía y alejadas de sus ámbitos convivenciales y políticos. Por esto, la lógica del mercado global lleva inexorablemente a la conculcación de la libertad para la inmensa mayoría social, la clase trabajadora, y a la configuración de una plutocracia mundial, el gobierno de los grandes capitales y monopolios. Un gobierno en la sombra, no elegido, que no responde ante nadie y al que sólo le preocupa su cuenta de resultados. Y para ampliar sus beneficios arrasa países, destruye estados, acaba con la naturaleza y el hábitat, explota y discrimina personas, roba derechos e impone esclavitud.

 

14. A partir de 2009, el sistema capitalista en el mundo occidental entró en una grave crisis originada en su esfera financiera pero que ha puesto de manifiesto con toda crudeza los problemas estructurales que afectan a las tasas de ganancia capitalistas. En la primera década del siglo XXI comienzan a eclosionar anárquicamente las distintas crisis que el sistema capitalista mundial lleva en su seno: las dificultades para mantener la rentabilidad de los capitales, la destrucción medioambiental, la degradación democrática, las desigualdades mundiales, las amenazas militaristas, los ataques de las élites privilegiadas a los sistemas públicos. Contra esta amenaza a la humanidad que supone el capitalismo sólo tenemos una salida: construir una alternativa emancipatoria que conquiste la hegemonía en la clase trabajadora y en el conjunto de la sociedad para llevar adelante una revolución social y política que alumbre una nueva sociedad y libere al pueblo trabajador andaluz y a la humanidad de sus cadenas.

 


 

II. Andalucía, sujeto político

bases históricas y culturales de una andalucía soberanista

 

15. Andalucía es una de las naciones europeas más antiguas. Lo que hoy es Andalucía, ha ido conformando su identidad nacional a lo largo de uno de los procesos históricos más antiguos de Europa. Las raíces de nuestra historia son profundas.La arbonaida («blanca y verde» en la lengua romance andaluza, el aljamia), nuestra bandera, fue izada por vez primera hace más de 800 años, siendo el emblema nacional más antiguo de Europa. En Orce (Granada) se hallan los restos homínidos más antiguos del continente. La cultura del Argar (Almería) es la primera cultura megalítica europea y a Andalucía es a la única civilización de toda Europa que es nombrada en La Biblia cuando hace referencia expresa a los metales preciosos de los Tartessos. La Bética fue la única provincia senatorial de la Península romana, es decir, que podía enviar sus representantes al Senado. De hecho, en la Bética nacieron Trajano y Adriano, dos de los emperadores más conocidos. El tratado de agricultura y ganadería más extenso y documentado de la antigüedad y el medievo fue escrito por un gaditano, Columela. El más famoso estoico de la historia, Séneca, fue cordobés. La pasión por el conocimiento continuó con Isidoro de Sevilla y Averroes, este último cordobés también. Vivimos en la tierra que vió nacer a Fray Bartolomé de las Casas, Nébrija, María Pacheco, Góngora, Velázquez, Murillo, Bécquer, Mariana Pineda, Giner de los Ríos, María Zambrano, Machado, Falla, Picasso, Lorca, Juan R. Jiménez, Alberti, Victoria Kent, Blas Infante, Andrés Segovia, Turina, Carlos Cano, Paco de Lucía, Camarón... Una tierra, con un rico acervo cultural, que ha mantenido su singularidad desde Tartessos hasta ahora, pasando por la Bética y el esplendor de Al Andalus. Esa singularidad, la historia y la cultura común de muchos siglos, legitiman al pueblo andaluz para ser sujeto político de su propia soberanía. No nos falta historia, nos falta conocimiento de nuestra historia. Andalucía no es España, existió antes de que se configurara el Estado español y seguirá existiendo tras su caída.

 

16. La conquista española que duró ocho siglos truncó el renacimiento cultural andaluz (surgido dos siglos antes que el italiano) y generalizó el latifundismo (en su origen, tierras expropiadas y donadas a la nobleza y a la Iglesia por derecho de conquista), que sigue representando hoy una de las grandes trabas para el progreso de Andalucía. Andalucía se configuró como estado independiente en varias ocasiones, destacando las etapas de Tartessos y Al Ándalus. Tras la conquista, el pueblo andaluz luchó por su libertad e incluso llegó a proclamar la independencia en varias ocasiones. Un precedente es el movimiento secesionista de 1641 dirigido por una fracción de la aristocracia (Duque de Medina Sidonia) y una parte de la burguesía, que llevó como símbolo la bandera blanca y verde y combatió por la separación de Andalucía, aunque solo con el objetivo de defender sus intereses oligárquicos. A mediados del siglo XIX, Andalucía era la segunda zona del Estado español en cuanto a grado de industrialización. No obstante, la dominación de la economía latifundista en nuestra tierra hizo que la economía andaluza se centrase definitivamente en actividades agrarias exportadoras. El beneficio de la explotación de nuestro pueblo era invertido en actividades industriales fuera de Andalucía. El siglo XIX fue también un exponente de la lucha entre el Antiguo Régimen y la expansión capitalista y Andalucía estuvo en primera línea desde posiciones confederalistas (Junta Soberana de Andalucía, 1835; defensa de la Unión Andaluza, 1857- 62; Revolución de 1868,...). En 1883 se proclamó también la primera Constitución Andaluza, llamada de Antequera, en cuyo primer artículo se define la soberanía andaluza y se constituye un Estado Andaluz. Pero una fecha resalta sobre otras, 1873, cuando las tropas andaluzas hicieron frente a los ejércitos españoles y el movimiento cantonal declaró la independencia del Estado Andaluz.

 

17. El andalucismo histórico heredará esta tradición de lucha, al principio desde posiciones federalistas y a partir de la Asamblea de Córdoba (1919) defenderá un programa nacionalista de corte confederal al que añade la reforma agraria y la erradicación del latifundio como eje político y social. Esto posibilitó el diálogo con elementos del movimiento obrero, principalmente anarquista, como Vallina que llegó a apoyar la candidatura de Blas Infante. El proyecto de estatuto de autonomía de Andalucía llegó a las Cortes Republicanas pero el golpe de estado fascista impidió su debate parlamentario.

 

18. La guerra civil y el franquismo significó para Andalucía una auténtica catástrofe. Hubo una auténtica matanza que destruyó el movimiento obrero y popular por décadas. Se desarrolló una represión fría y calculada de todo lo relacionado con el movimiento obrero, con el andalucismo y con la democracia. Blas Infante y Federico García Lorca, uno en Sevilla y el otro en Granada, son los símbolos de una matanza y cruel persecución que se ensañó con cientos de miles de andaluces y andaluzas. Andalucía fué, literalmente, castigada y destruída y los que no fueron asesinados, fueron condenados al exilio o a vivir en su tierra como fantasmas entre los muertos.La identidad andaluza fue sustraída para asimilarla a la España nacional católica. El modelo económico franquista impulsó la subordinación de Andalucía configurando una economía dependiente regeneradora de recursos humanos y ahorro para ser empleados en otros lugares. Así más de dos millones de andaluzas y andaluces se vieron forzados a abandonar su país. Al exilio político de la postguerra se le superpuso otro económico que dejó a Andalucía como un país desamparado y moribundo.

 

19. Con la llegada de la «democracia» el malestar acumulado estalla en una demanda masiva de autonomía. La histórica movilización del 4 de diciembre de 1977 con dos millones de andaluces y andaluzas en la calle exigiendo autogobierno fue bañada en sangre por la policía española que asesinó a Manuel José García Caparrós. Andalucía fue víctima del apaño de La Transición donde las cupulas de la izquierda reformista (PSOE, PCE, UGT y CCOO) pactaron con los residuos del franquismo la reforma del régimen. El PSOE se instaló en el gobierno de la Junta y construyó la adaptación andaluza del régimen español con sus propias características de corrupción y clientelismo político.

 

20. La integración del Estado español en la UE significó para Andalucía un nuevo desastre. La imposición del euro y las políticas de austeridad desarrollaron el carácter dependiente de Andalucía destruyendo la mínima industria que existía, acabando con la pesca y reconvirtiendo la agricultura. Andalucía fue configurada para el turismo externo, como tierra de la que extraer ahorro (sustracción de nuestras cajas por La Caixa) y mano de obra intelectual y manual (emigración). Las políticas europeas han condicionado el desarrollo andaluz al cobro de subvenciones por parte de los grandes terratenientes impidiendo el crecimiento y avance de zonas rurales y comunidades obreras y/o jornaleras. La estrategia de deslegitimación del poder establecido y de sus políticas neoliberales actuales conlleva la necesidad de una visualización y comprensión clara por parte de la población de estas políticas y de sus efectos socialmente dañinos. Para ello la CUT debe desarrollar acciones de denuncia de toda acción política que resulte perversa y dañina para la clase trabajadora.

 

21. Como vemos, Andalucía se ha conformado a través de su historia como una formación social específica, con un fuerte y diferenciado acervo cultural y una marcada subalternidad política fruto de su inserción dependiente y subordinada en el marco español. Estructuralmente, Andalucía ha llegado al siglo XXI como un territorio subdesarrollado en lo económico, sometido a los poderes políticos de la Unión Europea y del Estado español y alienado en lo simbólico-cultural. La negación política de Andalucía ha estado indisolublemente vinculada al reforzamiento del nacionalismo español, como nacionalismo opresivo. El Estado español ha monopolizado el concepto de soberanía nacional, oprimiendo a las naciones que lo integran en el marco coercitivo que lo legitima y que conlleva la negación de las distintas soberanías nacionales. Pero aunque esta acerbo histórico de Andalucía permite a sus habitantes un sentido de continuidad, una conciencia distintiva de fraternidad como pueblo e identificarse con su profundidad histórica y con todo un patrimonio de creencias, costumbres, folklore y estilos de vida comunes, el andalucismo de la CUT no es esencialista, no se fundamenta en la reivindicación de un pasado originario idílico. La propuesta estratégica que representa el andalucismo de la CUT es la construcción de Andalucía como una nación política, autodeterminada, soberana e internacionalista. La constitución de Andalucía como nación, su emancipación política y social y la emancipación política de las clases subalternas van de la mano y no pueden ser la una sin la otra. Nuestro nacionalismo no se fundamenta en una esencia “eterna”, sino en una voluntad política de construcción y liberación política.

 

22. Andalucía no puede salir de la situación en la que se encuentra bajo el doble yugo de la UE y del Estado español. Necesitamos construir un futuro propio junto al resto de los pueblos del Mediterráneo por fuera del euro y de la UE, por fuera de la esclavización española y por ello exigimos el derecho de soberanía para que sean sólo y únicamente los andaluces y andaluzas los que en cada momento decidan su futuro.

 

 


 

III. Soberanismo, anticapitalismo y utopismo socialista

 

23. La reivindicación política de una Andalucía emancipada ha fermentado siempre en los procesos de movilización popular, en el movimiento jornalero reclamando el derecho a la tierra, en la lucha contra la autonomía “de segunda” que otorgaba la UCD, en la batalla por la paz y contra las bases de la guerra, en las luchas contra los recortes. Hoy, con miles de jóvenes saliendo cada día de Andalucía para buscarse un provenir, la emigración es un reflejo de la dependencia estructural de nuestra tierra. Las naciones son categorías históricas dinámicas y abiertas, conjuntos articulados de relaciones socioeconómicas, marcos diferenciados en los que se desarrollan los conflictos sociales entre las clases. La defensa del derecho a la autodeterminación ha sido un principio democrático radical defendido siempre por las izquierdas más consecuentes. En Andalucía el programa de emancipación social y de liberación nacional forman parte de un mismo proyecto general de revolución social y liberación política. Nuestra propuesta de liberación nacional se diferencia sustancialmente de la concepción burguesa que tiene el nacionalismo clásico. Nosotros no queremos reproducir en Andalucía, a pequeña escala, el modelo de nación-estado que constituye actualmente el estado español. Tampoco creemos en la idea de que Andalucía pueda representar una sola causa política que unifique los intereses de las distintas clases sociales, porque el proceso de liberación nacional no está al margen de la lucha de clases. Defendemos una soberanía indisolublemente ligada al empoderamiento de las clases populares, a la defensa de sus derechos, a la emancipación social y a la radicalidad democrática.

 

24. La construcción ideológica y orgánica de la izquierda soberanista andaluza pasa por la defensa estratégica de un proyecto de construcción política de Andalucía desde el compromiso militante con la clase trabajadora. Para ello ha de quebrarse legal, institucional y socialmente el modelo de la “transición”, con su Constitución y su Estatuto de Autonomía como instrumentación formal de legitimación y han de establecerse las bases de un proceso constituyente andaluz que reconozca la soberanía nacional de Andalucía, el problema de la tierra, la independencia política previa al establecimiento de cualquier tipo de vínculo con otras naciones, la edificación económica y cultural en un escenario democrático y en un horizonte de transformación social. A partir de ahí se hace posible fundar un internacionalismo no abstracto, ni acompañante de un cosmopolitismo estúpido y legitimador de procesos de dominación nacional, un internacionalismo que brota de las clases sociales nacionalmente constituidas y políticamente emancipadas.

 

25. La lucha contra globalización neoliberal, contra el marco constitucional español, monárquico y capitalista ha de conllevar el programa de una Andalucía emancipada por ella misma, independiente en lo político, libre en lo cultural, autogestionada en lo social, sin tutelas ni servidumbres y con capacidad para establecer lazos políticos y económicos y relaciones afectivas con toda la Humanidad que lucha.

 

26. Como se sabe, la llamada Transición se basó en un gran acuerdo entre el franquismo, las cupulas de la izquierda reformista (PSOE, UGT, PCE, CCOO) y las burguesías periféricas (CiU y PNV). No hubo ruptura democrática con la dictadura, sino un continuismo con barniz “democrático”, la reforma pactada, se llamó al engendro. Los partidos de izquierda y las fuerzas nacionalistas de derecha a cambio de la legalización y la participación en un sistema electoral viciado y antidemocrático aceptaban una Constitución que blindaba la monarquía y la “unidad de España”, renunciando así a las legítimas aspiraciones republicanas y al derecho de autodeterminación de los pueblos. Para más inri, el ejército quedaba como garante de la integridad territorial. Como cesión, se conformaba un régimen de autonomías donde los nacionalismos periféricos de derecha podrían obtener prebendas y oportunidades de negocio. Los sindicatos, por su parte, garantizaban la ‘paz social’ a cambio de cuantiosas subvenciones estatales y un cierto estado de “suficiencia social” -que no de bienestar social- dando lugar al llamado sindicalismo de la concertación. Este tipo de sindicalismo que ha primado durante décadas la negociación frente a la lucha, aceptando reformas laborales, privatizaciones, reconversiones salvajes, precariedad, pensionazos, etc. etc. es el culpable directo de la desmovilización social.

 

27. La reforma del art. 135 de la Constitución viene a liquidar la parte social del pacto pues significa la condena a muerte de las limitadas prestaciones sociales que aún quedaban tras varios años de vendaval neoliberal. La banca y los gobiernos no se ocultan, a veces ni siquiera endulzan sus actuaciones. Y esto es debido al desorbitado control de los medios de comunicación que posee la clase dominante. El mensaje es siempre idéntico: hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y ahora tenemos que apretarnos el cinturón. Intentan así involucrarnos ideológicamente en la sustentación de sus recetas. El problema es que amplios sectores de la población no comulga con esta manipulación y busca caminos de contestación social y de recuperación de la democracia, actualmente secuestrada por los mercados especulativos. Y aquí entra el papel de la izquierda alternativa. Una izquierda que durante años ha sido presa del sectarismo y el cainismo se encuentra hoy con posibilidades reales de conectar con amplios segmentos de población.

 

28. Hoy, en lo político y lo sindical, lo viejo no acaba de morir del todo y lo nuevo no acaba de desarrollarse. Nos seguimos encontrando en un cruce de caminos que evidencia la crisis extrema de la izquierda que hasta ahora ha sido incapaz de entender la amenaza que significa el capitalismo para la humanidad y que no logra desplegar estrategias políticas, sindicales y sociales que sean capaces de revertir una correlación de fuerzas desfavorable para el movimiento obrero y las capas populares. Debemos comprender colectivamente el mundo que nos rodea e intentar dar respuestas desde los distintos planos de lucha. La izquierda tiene que mirar muy alto y atacar allí donde más duele, donde más daño se le puede hacer al establishment. Hoy no sólo tenemos que disputar batallas defensivas por el salario, por las prestaciones, por los derechos cada vez más conculcados, tenemos también que contraatacar, es necesario emprender una amplia campaña de deslegitimación del poder, mediante la desobediencia civil, la insumisión y la resistencia pacífica pero masiva. La gente en la calle no para de decirlo: “No hay democracia si gobiernan los mercados”. Efectivamente, la democracia es una falacia en el capitalismo porque el capital financiero siempre ha dominado a los gobiernos.

 

29. Los gobiernos justifican todos los ataques apelando en última instancia a la legitimidad electoral. Al mismo tiempo que desenmascaramos la mentira de la democracia bajo este sistema corrupto y totalitario que es el capitalismo debemos cuestionar esa legitimidad. Los gobiernos se olvidan de sus promesas electorales y llevan a cabo un programa contrario de lo que ofertaron en campaña. Así se colocan en la más absoluta ilegitimidad y una y otra vez. Debemos recordar que nadie ha votado desempleo masivo, recortes, represión, despidos, pobreza y humillación. Es necesario concurrir a las elecciones en los diferentes planos (municipal, autonómico, etc.) pero no de cualquier manera. Hay que intentar sacar los mejores resultados para establecer un diálogo con las masas e incentivar su movilización y organización.

 

30. Quienes nos representen como cargos públicos deben desde el minuto uno comportarse de forma diferente. Deben repudiar los privilegios y dar ejemplo siendo los primeros a la hora de luchar y situarse en la última línea a la hora de disfrutar los beneficios de la lucha. Mientras la clase trabajadora siga viendo el parlamentarismo burgués como una solución a sus problemas, debemos estar ahí, concurriendo en las diferentes elecciones, pero no para ser cómplices del neoliberalismo y del capitalismo, sino para ser la semilla de la destrucción del sistema capitalista, utilizando sus propias herramientas de opresión. Las cámaras parlamentarias deben ser meras cajas de resonancia de nuestras ideas y programa. Y allí donde obtengamos parcelas de gobierno hay que establecer una estrategia de contra poder popular, dando el protagonismo a las asambleas obreras y vecinales a la hora de la toma de decisiones. Y donde no tengamos esas parcelas de gobierno, deberemos fomentar en la calle la creación de este doble poder a través de asambleas populares de trabajadores y trabajadoras, estudiantes, vecinos, etc.

 

31. Tenemos que ganar la batalla de las ideas. Hasta la izquierda más comprometida a veces es víctima de la intoxicación ideológica del enemigo como hemos visto en recientes conflictos como el de Libia o Siria o con los recortes aprobados en la Junta de Andalucía. Tras la caída del Muro de Berlín y el colapso del estalinismo nos llovió una campaña de desprestigio de las ideas socialistas y comunistas, lo que unido a la traición histórica de la socialdemocracia llegó a poner al marxismo y a otros pensamientos revolucionarios contra las cuerdas. Sin embargo, la profunda crisis del sistema capitalista nos da una nueva oportunidad de reestablecer y recuperar las esencias y fundamentos, criticar los errores, no asumir lo que nunca formó parte de nuestro pensamiento revolucionario y al mismo tiempo, abrirnos, aprender, reescribir,…

 

32. La clase trabajadora siempre busca instintivamente la unidad. Y sin la clase trabajadora no habrá cambio social. Igualmente el movimiento obrero debe tender puentes hacia la juventud y los movimientos sociales alternativos, los nuevos modos de establecer relaciones comunitarias (bancos de tiempo, radios libres y medios no corporativos, banca ética, etc). Pero la unidad es para luchar, la unidad de la pluralidad de la izquierda en lo sindical, lo político, e incluso en lo social es para unirnos en torno a luchas y objetivos concretos que sean alcanzables y que alumbren nuevos caminos. No hay que esperar a que llegue el día de la revolución. Como en La Corrala, como en Somonte, como en Marinaleda hay que coger el destino en nuestras manos y luchar desde hoy para construir el proceso revolucionario de emancipación social y liberación nacional.

 


 

IV. La batalla de las ideas

 

 33. Las mujeres y los hombres de la CUT nos reivindicamos herederos de todas las tradiciones anticapitalistas y antifascistas que han luchado por un mundo mejor. Nos reconocemos en las generaciones y en los millones de luchadores antifascistas, republicanos, socialistas, anarquistas y comunistas que representan lo mejor, lo más noble y lo más heroico de los ideales, de la ética y de la actitud humanas. Somos deudores de esa herencia y de ese ejemplo y defendemos la reconstrucción y actualización de un proyecto socialista para el siglo XXI: un socialismo democrático, sin clases sociales antagónicas, sin explotación de unos hombres por otros, que supere otras opresiones atávicas como el patriarcado o el racismo. Apostamos por una sociedad comunista libre, ecologista, humanista, como el mejor proyecto utópico para la emancipación, no de una clase, sino de toda de la humanidad.Un efecto perverso de la ofensiva neoliberal es el ataque sistemático, continuo, a la conciencia política de la clase trabajadora. «La crisis se debe a que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades». Cuantas veces habremos escuchado ésta y otras monsergas por el estilo. Mediante los medios corporativos nos presentan las medidas anti-obreras de los diferentes gobiernos como “inevitables” y la crisis del capitalismo como un fenómeno natural. Pretenden así convencernos de que no hay políticas alternativas a las diseñadas por los gobiernos y que el dogma neoliberal es incuestionable. Mediante este pensamiento úniconos intentan persuadir de qué no hay otra salida que apretarnos el cinturón y hacer sacrificios. Este intento de idiotización masiva, de auténtico lavado de cerebro, no sólo tiene como objetivo rebajar el nivel ideológico del movimiento de masas, sino también desintegrar como sujeto a la clase trabajadora y aislarla de su vanguardia. Cuando se dan estas condiciones generales de desventaja en la correlación de fuerzas hay que mantener al menos las posiciones ideológicas y no dejarse arrastrar por la corriente. Es hora, por tanto, de definir lo que somos y lo que queremos y de poner en el escaparate nuestras señas de identidad ideológicas en estos momentos de tanta indefinición política y del uso de tantos conceptos equivocados. La CUT debe dejar bien claro lo que quiere y la izquierda por la que apuesta:

 

34. UNA IZQUIERDA ANTICAPITALISTA, ALTERNATIVA, SUBVERSIVA, ANTISISTEMA, DE CLASE, UTÓPICA Y REVOLUCIONARIA. Una izquierda que en su discurso y en su práctica se enfrente al capitalismo no con ánimos de reformarlo sino de destruirlo para apostar por otro sistema en el que la clase trabajadora acceda a los medios de producción, la riqueza se reparta y la igualdad sea posible desde la creación de una economía solidaria donde el derecho al trabajo, la vivienda, la cultura y todos los derechos humanos estén verdaderamente al alcance de toda la ciudadanía. Esta izquierda debe ser subversiva en cada momento y claramente revolucionaria porque dentro del capitalismo no hay solución a los problemas que padece la humanidad. Nuestro discurso y nuestra práctica deben estar dirigidos a cuestionar un sistema que necesita del hambre, la desigualdad, la explotación y el terrorismo de Estado para mantener los privilegios y las ganancias escandalosas de una minoría ridícula de la sociedad. Sólo podemos entender a la izquierda como anticapitalista y esto significa que apostamos por un sistema económico y social alternativo a los diferentes modelos capitalistas (neoliberal, socialdemócrata, etc.). Este sistema no puede ser otro que el socialismo, sujeto al respeto absoluto a los derechos humanos y la más amplia libertad y democracia obrera, como condición para la construcción universal de una sociedad sin clases, sin estados, sin fronteras, la sociedad comunista. Una izquierda que luche por la desaparición de las clases sociales y del capitalismo debe ser capaz también de aspirar a realizar aquí y ahora aunque sea a retazos el modelo de sociedad que anuncia para pasado mañana. La izquierda tiene que situarse a la izquierda de lo posible, es decir, en lo que hoy parece imposible, para tratar de poner en práctica aquí y ahora experiencias que demuestren que otro modelo de ser humano y sociedad y otro mundo es posible. Una izquierda que sea capaz de construir en su círculo de influencia proyectos alternativos que demuestren resultados desde otra manera de hacer política. Para ello hay que aprovechar el acceso a los gobiernos locales y de ámbito superior para crear un contrapoder municipal, comarcal o nacional que desde la participación activa del pueblo pongan en marcha valores y acciones que van dirigidas inequívocamente a otro modelo de sociedad y otro modelo de desarrollo.

 

35. UNA IZQUIERDA NACIONALISTA, ANDALUZA Y SOBERANISTA. Andalucía es una nación a la que le corresponde ejercer derechos colectivos como el derecho de autodeterminación. Las elites andaluzas, históricamente explotadoras de la tierra, siempre han participado del reparto en el sistema de poder español, extrayendo recursos de Andalucía para sus negocios foráneos. Es la razón por lo que jamás les ha interesado defender a Andalucía, manteniéndola en el atraso y el subdesarrollo. La defensa de Andalucía como nación libre y soberana corresponde, por tanto, a las clases populares y a la izquierda política y social. Por ello debemos enarbolar la defensa de la soberanía porque es una tarea de la clase trabajadora: la liberación de la nación pasa por la emancipación de clase. Por tanto, es tarea de la CUT contribuir a la construcción de un poder político obrero y popular soberano andaluz, una Andalucía libre, socialista y solidaria, así como aportar a la lucha por los derechos nacionales del Pueblo Andaluz, el reconocimiento de su nación y su soberanía, el desarrollo de la identidad nacional, cultura, lengua, etc. Desde nuestra fundación hemos negado la visión franquista y nacional-católica de España como nación única. España es un estado plurinacional, un estado donde conviven diversas naciones. Por ello, defendemos el derecho de autodeterminación de los pueblos y desde su soberanía, la libre adhesión a proyectos territoriales o entidades comunes.

 

36. UNA IZQUIERDA ECOLOGISTA. En el mundo actual no es creíble ninguna alternativa de superación del capitalismo que no tenga como un pilar básico la apuesta por el medio ambiente y la naturaleza. Y esto es debido a que el sistema capitalista en su etapa senil ha llegado tal punto de aberración que está poniendo en peligro la propia existencia de la vida en nuestro planeta. La ecología es inseparable de la economía, del modelo de producción, de las energías utilizadas y de la vida social de las gentes. Es por ello que desde nuestro compromiso con la preservación de la biodiversidad y la sostenibilidad, apostamos por una ecología política de izquierdas, que cuestione el capitalismo y cualquier modelo depredador con el medio ambiente. No se puede ser verde sin ser rojo y viceversa.

 

37. UNA IZQUIERDA FEMINISTA Y ANTIPATRIARCAL. No se puede entender la lucha contra el capitalismo sin tener en cuenta la opresión específica que sufre la mitad de la población mundial por su condición sexual. Es por ello que cualquier proyecto emancipador debe incluir la lucha por la liberación de la mujer. La desigualdad de género y la opresión sobre la mujer es una evidencia: las mujeres siguen efectuando un 75% de las tareas domesticas y los salarios femeninos son inferiores (un 26,3%) al de los hombres. Las mujeres no tienen las mismas oportunidades económicas, laborales y sociales que los hombres y soportan las cargas sociales de los cuidados familiares y reproductivos. Trabajan en empleos con menor cualificación y mayor temporalidad, por lo que son más precarias en sus condiciones de vida. Esto las hace más dependientes. Sufren una doble explotación mediante la doble jornada: el trabajo remunerado y el doméstico. Pero, el patriarcado es muy anterior a la aparición del capitalismo. Cualquier análisis serio del origen de esta opresión sobre las mujeres parte de que la primera división social fue la división sexual del trabajo. Y con la aparición de la propiedad privada, en el Neolítico, pasó de ser una división cooperativa a convertirse en una división opresiva. Tareas, atributos, formas de ser, que son inculcadas por la sociedad, aparecen como naturales. El patriarcado ha sobrevivido a todas las sociedades. Donde hay un sector social que vive del trabajo ajeno, existe también el patriarcado. Esto denota la unidad dialéctica entre las relaciones de explotación y las de opresión. Patriarcado y capitalismo son solidarios entre sí, ya que las mujeres como género están destinadas bajo este sistema a realizar una serie de tareas que no entran en la esfera del funcionamiento del capital, pero que le son necesarias al sistema para existir, como por ejemplo, todo el trabajo realizado en el ámbito de lo privado. El patriarcado implica que la historia de la humanidad se escribió siempre en masculino, negando a las mujeres y, por lo tanto, negando la posibilidad de una humanidad plena. Pero bajo el capitalismo, esto une y no puede dejar de unir la lucha contra la opresión de la mujer al destino histórico de la clase obrera. El feminismo revolucionario de clase contrasta tanto contra aquellos sectores que separan la lucha contra la opresión de género de la lucha por acabar con la explotación capitalista de la clase obrera, como también contra aquellas corrientes de izquierda que tienden a diluir la especificidad de la lucha contra el patriarcado en la lucha por acabar con la explotación obrera. En el primer caso, lo que se pierde de vista es que la lucha contra la opresión de la mujer está unida por mil lazos de solidaridad a la lucha de la clase obrera contra la explotación capitalista y por el socialismo. Esto es así en la medida en que no hay manera de crear las condiciones materiales para acabar con las relaciones de opresión y, entre ellas, la del género, sin acabar con la explotación del sistema que es la base sobre la cual se levanta el edificio del resto de las relaciones de desigualdad social. Al mismo tiempo, una lucha feminista que sea verdaderamente revolucionaria se plantea en todos los órdenes de la vida. Y se plantea en el combate frontal contra el sistema que es capitalista y patriarcal. Por ello, nos esforzaremos por estar presentes y visualizar a la izquierda soberanista andaluza no sólo en las efemérides feministas (8-M, 25-N) sino también en la defensa diaria de los derechos de las mujeres en los centros de trabajo y en el conjunto de la sociedad.

 

38. UNA IZQUIERDA MUNICIPALISTA. La izquierda y el municipalismo están estrechamente unidos. Municipio en francés -Comuna- dio lugar al término “comunismo”. El estudio del primer estado obrero de la historia, la Comuna de París, por Marx y Lenin, fue clave para la edificación de la democracia obrera soviética. Cuanto más cercano esté el poder a las personas tanto más fácil es lograr cambios profundos y mejoras sustanciales. La izquierda es municipalista o no es izquierda. Los Ayuntamientos deben ser vehículos de transformación de la realidad, no una parte del estado que gestione miserias presupuestarias, sino un contra-poder que siembre la semilla de la subversión contra el sistema. Los gobiernos municipales deben promover acciones a favor de la mayoría social más vulnerable articulando políticas y servicios públicos con garantías dentro del marco de la transparencia, coherencia con nuestro ideario y una impoluta gestión en lo moral y económico. Los principios de justicia y equidad deben impregnar toda la labor política y es necesario la promoción de igualdad de oportunidades desde la participación. Excusándose en la crisis-estafa actual, el Gobierno de Rajoy pretende una reforma de la Admón. Local que dilapila su ya maltrecha autonomía, ya que son conscientes, los poderes fácticos y la derecha más rancia, que los municipios pueden ser el espacio perfecto donde poder crear espacios de resistencia anticapitalista y popular, en un mundo neoliberal globalizado. Es posible crear una alternativa desde abajo, desde el municipalismo, por ello desde la CUT nos oponernos a cualquier menoscabo de la autonomía municipal e incluso debemos ir más allá y exigir también una “emancipación” del municipalismo, que supere el tutelaje al que se ven sometidos principalmente por las Diputaciones, a través de la intermunicipalidad y la cooperación comarcal, sustentado en la financiación incondicionada de niveles de gobierno superior para poder llevar a cabo políticas diferenciadas.

 

39. UNA IZQUIERDA SOLIDARIA, ANTIIMPERIALISTA, INTERNACIONALISTA Y ANTIMILITARISTA. El capitalismo y el imperialismo suponen guerra y destrucción de la riqueza y la vida. La lucha anti-imperialista no se entiende sin combatir el armamentismo y el militarismo y sus aditamentos materiales. El combate contra el imperialismo tiene una tarea concreta en nuestra nación: luchar por el desmantelamiento de las bases militares en nuestra tierra, luchar por el desmantelamiento de las bases de Gibraltar, Morón y Rota. La solidaridad con los pueblos que luchan por su liberación nacional (Palestina, Sahara, etc.), que enfrentan al imperialismo (Cuba, Venezuela, etc.), con las luchas obreras y populares en todo el mundo es un deber revolucionario. Nos seguiremos oponiendo a las intervenciones militares imperialistas, incluidas las realizadas bajo la excusa “humanitaria” o bajo el pretexto de la defensa de la “democracia”, con o sin el aval de la ONU. Como la historia ha demostrado, al imperialismo sólo le interesan los beneficios, nunca ha movido un dedo por la libertad y la democracia en ningún país del mundo. Por eso denunciamos la invasión imperialista de Afganistán e Irak y la más reciente de Libia, así como la que preparan contra Siria e Irán. Nuestro nacionalismo es de clase, revolucionario e inequívocamente internacionalista no sólo por principios e ideas sino también porque la liberación nacional y social de Andalucía depende mucho de la liberación de otros pueblos y naciones sometidas al atropello del mismo enemigo que no es otro que el capitalismo imperialista.

 

40. UNA IZQUIERDA REPUBLICANA. Somos una fuerza republicana que aboga por la abolición de la monarquía y la instauración de la república andaluza. Una izquierda monárquica es una contradicción en sus propios términos. Toda institución monárquica, al estar fundamentada sobre un privilegio de nacimiento, es ya de por sí profundamente antidemocrática. La república es expresión de la democracia radical. Nuestro republicanismo no tiene nada que ver con el republicanismo burgués. Repúblicas fueron los estados que se conformaron tras las revoluciones obreras y socialistas triunfantes. Nuestra apuesta republicana es de clase y socialista. Nuestro republicanismo tampoco tiene nada que ver con las monarquías republicanas donde un presidente deja la jefatura del estado a su hijo. La herencia familiar en una república es un contrasentido y una aberración antidemocrática. Nuestro republicanismo tampoco tiene que ver con la aceptación a priori del actual marco estatal español. La soberanía de los pueblos y el proceso constituyente andaluz por el que abogamos debe decidir de abajo arriba el marco territorial. No tenemos ninguna objeción a la bandera de la II República porque ante todo es un símbolo antifascista y antifranquista. Pero no podemos luchar por la III República Española puesto que nuestro proyecto no es español, nuestro proyecto es darles voz a los pueblos para que decidan y desde el ejercicio de su soberanía acuerden en cada momento el marco de colaboración que quieran establecer. Esta posición no excluye la lucha contra la monarquía española puesto que su caída significará una enorme conquista para los pueblos oprimidos del Estado español y para el pueblo trabajador andaluz. La restauración de los Borbones fue una decisión política del franquismo y una imposición, al igual que la «unidad de España», del régimen surgido en La Transición. La monarquía española es reaccionaria hasta el tuétano, mantiene hilo directo con los poderes económicos, el imperialismo y las fuerzas armadas y defiende sus intereses. El monarca situado por encima de todas las instituciones, mando supremo del ejército y no sujeto a responsabilidad penal alguna es un enemigo declarado de los pueblos y de la clase obrera. La abolición de cualquier monarquía siempre es objeto de celebración, pero la caída de esta monarquía en particular no sólo representará una fiesta democrática sino la oportunidad histórica de empoderar al pueblo andaluz y a otros pueblos y ejercer la soberanía desde abajo. Nuestra propuesta es una República andaluza de trabajadores y trabajadoras constituidos bajo los principios de igualdad y justicia. Una república que garantice el crecimiento sostenible, el desarrollo armónico sin dejar atrás a ningún sector de su comunidad, en particular, a aquellos más vulnerables.

 

41. LA BATALLA DE LOS PRINCIPIOS: UNA IZQUIERDA ETICA, COHERENTE, AUSTERA Y DEMOCRÁTICA. Ninguna formación política, y más si cabe si se sitúa en la izquierda, puede gozar de credibilidad si no pone en valor la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Tenemos que responder como personas y como organización al discurso que realizamos o de lo contrario perderemos toda la credibilidad. La ética además en política y en una sociedad dividida en clases sociales exige un compromiso con las personasexplotadas y empobrecidas y esa opción desde luego nos tiene que llevar a vivir sin privilegios respecto de la gente que decimos representar. La solidaridad y su práctica exige ejemplaridad y por lo tanto austeridad y aunque esto resulte duro y difícil en una sociedad de consumo como en la que vivimos.

 


 

V. Propuestas programáticas

 

42. No debemos pasar por alto el doble objetivo que persiguen los gobiernos que impulsan e implantan recortes, por un lado aprovechar la crisis para consolidar una auténtica dictadura del capital, y por otro convencernos que no hay otra salida, que los recortes son inevitables y que no existe alternativa posible. Así, hemos comprobado como las medidas de austeridad puestas en práctica por los gobiernos del PSOE (no lo olvidemos) y el PP siempre supusieron una apuesta decidida por salvar a los bancos. Hemos asistido con indignación y perplejidad al rescate de la banca y no al de las personas, y las dramáticas consecuencias de las medidas puestas sobre la mesa no se han hecho esperar; así en los últimos años, en los que hemos soportado dos reformas laborales, ajustes durísimos, miles de desahucios, recortes en políticas sociales, etc., 12 millones de personas, entre ellas 2,5 millones de niños y niñas, han sido arrojadas a la pobreza.

 

43. Cinco años después del inicio de esta crisis, no debemos dejar de recordar que el origen de la misma hemos de situarlo en el fracaso del modelo neoliberal auspiciado por el capitalismo, y que cualquier intento por salir de la misma desde ese pensamiento no es posible. La gravedad de la crisis económica ha puesto en crisis al propio sistema capitalista. Por eso hay que pararlos, por eso nuestra obligación es poner las condiciones para superarlo, poniendo en marcha una alternativa basada en un modelo social, económico y político alternativo, un modelo anticapitalista, todo ello sin olvidar que estamos ante una ofensiva ideológica sin precedentes por parte de la derecha para reducir al máximo la política, la democracia y a sus representantes; una ofensiva que cuenta con un importante respaldo de parte de la sociedad. Partiendo de este análisis se hace necesario combatir el neoliberalismo desde la movilización y desde la elaboración y concreción de un Programa Político Social Alternativo puesto al servicio de los millones de hombres y mujeres que sufren a diario las consecuencias de una crisis que no provocaron.

 

44. NO AL PAGO DE LA DEUDA ILEGÍTIMA. No al pago de la deuda privada. Ni un euro más para rescatar a la banca y al sector financiero. Recuperación de los fondos públicos donados a los bancos. Investigación imparcial e independiente de los hechos que han provocado estos agujeros negros en las entidades financieras. Procesamiento de los gestores responsables y del organismo supervisor. Renegociación de los créditos. Revocación de la reforma constitucional que, en nombre de la estabilidad presupuestaria, establece como prioridad absoluta del presupuesto el pago de la deuda. Mantenimiento de los empleos en el sector. No a los rescates bancarios. No al memorándum de condiciones de la UE.

 

45. EN DEFENSA DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS. NO A LOS RECORTES, vengan de donde vengan. Ni recortes ni privatización, mantenimiento, ampliación y mejora de los servicios públicos. Acceso universal y gratuito a los servicios públicos (sanidad, educación, dependencia, justicia,…) de todas las personas, con o sin papeles. Ampliación de las plantillas en Sanidad, Educación, Ciencia y Servicios Sociales hasta cubrir las necesidades reales, garantizando que no se produzca ninguna clase de discriminación. Puesta en marcha de un plan en el sector público en los ámbitos social y productivo, con el objetivo de crear puestos de trabajo estables y de calidad. Retirada de todos los conciertos con empresas privadas en todos los servicios públicos en cualquier nivel de la Administración. Eficacia y eficiencia en la gestión que asegure el aprovechamiento de los recursos y un servicio público de calidad para el ciudadano. Cualificación de nuestros profesionales y una gestión trasparente. Limitación de la actual proliferación de agencias y diferentes entes ligados a lo público. Dotación de los puestos de las RPT´s y unas ofertas públicas de empleo dignas y en consonancia con las necesidades reales. Gestión trasparente y que brinde igualdad de oportunidades tanto a nivel de los usuarios y de la ciudadanía, como a las posibilidades de incorporarse como profesional a cualquiera de las administraciones.

 

46. POR UNA EDUCACIÓN ANDALUZA, PÚBLICA, GRATUITA, LAICA, DEMOCRÁTICA, Y DE CALIDAD. Educación como instrumento de transformación de la realidad, que se sustenta en los siguientes principios estratégicos: Refuerzo del presupuesto. Dotación presupuestaria importante. Ampliación y estabilidad de las diferentes enseñanzas y centros que la imparten: educación infantil, ESO, FP, Enseñanzas de Régimen especial. Articular mecanismos que favorezcan y promuevan la participación real y efectiva de todos los colectivos: alumnado, familia profesorado, instituciones y organismos públicos, voluntariado, asociaciones,… Preocupación por el rescate de la profesionalidad comprometida con el cambio a través de los valores democráticos de la educación. Importancia de la formación. Cambio del modelo de selección de los profesionales de la Educación. Principio de inclusión como eje vertebrador de las enseñanzas de carácter obligatorio. Priorización de los procesos de innovación. Universidad al servicio de una sociedad más justa. Incorporación en el currículo escolar de la educación de igualdad de género.

 

47. POR EL PLENO EMPLEO DIGNO. REPARTO DEL TRABAJO SIN REDUCCIÓN DE SALARIO. Trabajar menos para trabajar todxs. Plan público de creación de empleo dirigido especialmente a paradxs de larga duración, juventud y mujer. Prohibición de los despidos y los ERE’s. Prohibición de las ETT’s y de la subcontratación. Aumento del SMI a 1.000 € e implantación del salario máximo que no podrá exceder de cuatro veces el mínimo. Adelanto de la edad de jubilación a 60 años con contrato obligatorio de relevo. Reducción de la semana laboral a 35 h. sin reducción salarial. Derogación de las reformas laborales antisociales implantadas por los gobiernos de Zapatero y Rajoy. Recuperación y aumento del poder adquisitivo de los salarios. Fin de la precariedad laboral.

 

48. POR UNA ECONOMIA DE ROSTRO HUMANO. POR LA BANCA PÚBLICA. Si gobiernan los mercados no hay democracia. Nacionalización de la banca, cajas de ahorro y los sectores estretégicos de la economía bajo control democrático del pueblo. Creación de una Banca Pública andaluza, ética y democrática, que permita el acceso de personas y familias a los recursos económicos y que oriente la inversión al interés general. Devolución a Andalucía de Cajasol y Cajasur. Autogestión de empresas recuperadas al capital. Reforma agraria que expropie los latifundios, fomente el cooperativismo, la agroecología y la soberanía alimentaria. Modernización y humanización de sectores estratégicos: agroalimentario, energético y turismo. Rechazo del Acuerdo Transatlántico de Libre Comercio (TTIP), cuyo objetivo es aumentar el poder de las multinacionales, y que se viene negociando entre Estados Unidos y la Unión Europea. De entrar en vigor los privilegios de las multinacionales alcanzarían estatus de ley y dejarían a los gobernantes sin ningún margen de maniobra, siendo además impermeable a las alternancias política y a las movilizaciones populares, se aplicaría por las buenas o por las malas. Con este tratado las empresas se encontrarían en una posición tal como para poder oponerse a las políticas de salud, de protección del medio ambiente o de regulación de las finanzas que se llevan a cabo en tal o cual país, reclamándole a los estados daños y perjuicios ante tribunales extrajudiciales.

 

49. POR UNA REFORMA FISCAL PROGRESIVA. El problema no son los gastos, sino los ingresos. Que pague más quién más tiene. Un sistema fiscal justo, progresivo y solidario basado en el reparto de la riqueza y el trabajo. Control y represión de la evasión de capitales y del fraude fiscal, supresión de los paraísos financieros y de las SICAV. Fuerte aumento de la presión fiscal a las grandes fortunas.

 

50. EN DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE, POR LA SOBERANÍA ENERGÉTICA. Sólo tenemos un planeta. Apuesta por las energías renovables y cambio del modelo energético. Rehabilitación energética de edificios públicos y privados. Regulación del balance neto y del autoconsumo fotovoltaico. No a la fractura hidráulica. Prohibición de la prospección de hidrocarburos en nuestras costas. Prohibición de los transgénicos. Mecanismos públicos que garanticen que el desarrollo productivo tenga lugar en condiciones de salubridad, equilibrio, seguridad y respeto del medio ambiente (ley de costas, cañadas reales, acuíferos, polución industrial..). Denuncia y persecución de los numerosos delitos ecológicos que se están dando en la actualidad, endureciendo las sanciones y exigiendo el cumplimiento de las mismas. Defensa y fomento de los huertos urbanos. Prohibición de instalar ninguna planta nuclear ni almacenes de residuos nucleares. Cláusula social y medio ambiental en la compra y contratación pública. Fomento del consumo responsable, justo y ético. Medidas encaminadas a ajustar nuestra huella ecológica: favorecer el consumo de cercanía, penalizando, incluyendo en el precio de los productos la huella de carbono (transporte). Fomento de la red de transporte público por ferrocarril, incentivando su uso a un precio social. Auditoría pública del déficit tarifario. Transformación de nuestras ciudades y pueblos hacia la movilidad sostenible: peatonalización, transportes públicos y carriles bici. Utilización de tecnologías limpias en los procesos productivos de las empresas. Promover una cultura de responsabilidad para garantizar el equilibrio y la sustentabilidad ambiental. Adhesión a la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.

 

51. POR EL DERECHO A LA VIVIENDA. La vivienda es un derecho universal, no una mercancía. Declaración del estado de emergencia habitacional en Andalucía. Suspensión y moratoria para todo tipo de desahucios de viviendas habituales. Parque público de vivienda en alquiler para cualquiera que lo necesite. Puesta en uso de las viviendas vacías: ni gente sin casa ni casas sin gente; despenalización de la ocupación de viviendas sin uso. Reforma de la Ley Hipotecaria y de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Derecho a la dación en pago de su vivienda saldando plenamente su deuda. Plan de rehabilitación de viviendas. Cese de los cortes de agua y luz domésticos y restablecimiento inmediato de estos suministros a quienes se lo hayan cortado. Erradicación del chabolismo y la infravivienda. Prohibición de productos financieros abusivos y protección a usuarios ante el consumo. Eliminación de cláusulas suelo en hipotecas.

 

52. POR LOS DERECHOS SOCIALES. Primero las personas. Derogación de la reforma del sistema de pensiones del 2011, pactado entre el PSOE, CCOO, UGT y las patronales, así como detención de los planes del gobierno del PP, al convocar la comisión del Pacto de Toledo, para reducirlas más y retrasar más la edad de jubilación. Derecho a la pensión máxima con 30 años trabajados. Derecho a una pensión mínima no inferior al SMI. Por una renta básica social suficiente para poder vivir con dignidad. Eliminación del requisito de las peonadas para tener derecho al subsidio y renta agraria. Seguro de desempleo indefinido para todas las personas desempleadas que carezcan de ingresos propios. Defensa de los derechos de la comunidad LGTB. Defensa de los derechos de las personas con minusvalía o enfermades crónicas. Por unos servicios sociales públicos y comunitarios que trabajen por el desarrollo y emancipación psicosocial de la población vulnerable, abandonado el modelo asistencialista actual por uno basado en la justicia social y el desarrollo comunitario.

 

53. POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES. Sin mujeres no hay revolución. Derecho a la interrupción voluntaria del embarazo de forma libre y gratuita. Acceso a los métodos anticonceptivos y a la educación afectiva sexual. Contra el sistema patriarcal. Colocar en el centro del sistema social los cuidados. Conciliación de la vida familiar y laboral. Igualdad en el ámbito laboral entre hombres y mujeres. Exigimos reconocer, valorar y repartir equitativamente todos los trabajos. Promover relaciones igualitarias y corresponsables en las tareas domesticas y cuidados. Erradicación de la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos. Fomentar un nuevo modelo de masculinidad que refuerce relaciones saludables y equitativas entre hombres y mujeres. Reconocimiento como empleo del trabajo desarrollado, mayoritariamente por las mujeres, dentro del núcleo familiar y del hogar y como consecuencia que se aplique los derechos correspondientes a las prestaciones sociales y laborales generadas por el mismo. Exigimos que el estado asuma los costes de los Cuidados. Establecimiento de mecanismos institucionales que garanticen el cumplimiento de los derechos de las trabajadoras del hogar y cuidadoras. Remover todos los obstáculos que impidan la evolución de la mujer en su puesto de trabajo por motivos de maternidad, cargas familiares, edad o físico y, en especial, penalizar a los empresarios que también impidan la evolución de la mujer trabajadora. Ampliación del permiso de maternidad con la opción de compartirlo con la pareja. Incorporación en la prisión de programas de reeducación y rehabilitación de las personas condenadas por casos de abusos y violencia de género.

 

54. EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA. Si hay democracia no gobiernan los mercados. Ninguna reforma constitucional sin referéndum popular. Reforma de la ley electoral. Derecho de autodeterminación de los pueblos. Abolición de la monarquía. Alto a la corrupción. Investigación independiente y a fondo de todos los escándalos de corrupción (Gurtel, ERE’s, Barcenas, etc). No a la criminalización de la protesta y la resistencia social. Fin de la represión contra jóvenes, sindicalistas o manifestantes. Basta de montajes, multas y juicios contra quienes sólo defienden sus derechos. Eliminación del régimen FIES y del aislamiento penitenciario. No a la llamada «Ley de Seguridad Ciudadana», a la videovigilancia y a toda la legislación represiva. Derogación de una «Ley de Partidos» incompatible con cualquier democracia. Disolución de la Audiencia Nacional. Depuración de responsabilidades de todos los implicados en casos de represión o tortura. Libertad para todos los presos por razones políticas y amplio indulto para los presos por razones sociales. Separación real entre Iglesia y Estado. Disolución de las unidades especiales antidisturbios.

 

55. POR LA PAZ Y EL ANTIMILITARISMO. Por una Andalucía de Paz, sin bases ni escudo antimisiles. Desmantelamiento de las bases de Rota, Morón y Gibraltar. Salida de la OTAN. Drástica reducción del gasto militar. Disolución de la Legión y de la Guardia Civil. Alto a las intervenciones millitares. No al escudo antimisiles. Desnuclearización del Estrecho de Gibraltar. Fuera ejércitos del sistema educativo andaluz. Reconversión civil de las fábricas de armas en Andalucía. Fuera instalaciones militares de los núcleos urbanos. Programas de cooperación internacional y educación al desarrollo, con criterios de solidaridad social, especialmente con el Norte de África. Desmilitarización del territorio andaluz (Legión en Ronda y Almería, INTA en Huelva, maniobras navales, etc.). Reconversión, sin costes, de instalaciones militares a usos civiles. Control público de las emisiones que propagan, inducen o justifican la violencia en sus distintas formas (hacia la mujer, hacia otros países, hacia otras culturas, etc).

 

56. POR UNA CIENCIA Y TECNOLOGÍAS AL SERVICO DE LAS PERSONAS. Aumento de la financiación pública de la ciencia, contra la precariedad y por una carrera profesional digna y estable, democracia interna y gestión transparente de los recursos científicos, por una ciencia crítica, no ajena a las necesidades e inquietudes sociales. Promover la apropiación social de la ciencia y la tecnología, garantizando el acceso equitativo a las mismas, la formación de una cultura tecnológica y sus usos con sentido humanista, colectivo y comunitario. Promover la independencia y la soberanía científica y tecnológica, especialmente Tecnologías de Información y Comunicación. Fomentar las condiciones para la recuperación y desarrollo de tecnologías por parte de los trabajadores y aplicarlas en condiciones concretas en que su utilización es adecuada. Garantizar la actualización tecnológica de todo el aparato productivo.

 

57. NINGUNA PERSONA ES ILEGAL. Por el respeto de los derechos de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes. Por el cumplimiento de los convenios laborales también con los trabajadores en situación administrativa irregular. Contra la valla de la vergüenza de Melilla y por el derecho a la plena participación política. Cierre de los CiE’s. Regularización de las personas inmigrantes que viven en el territorio español. Derecho a la Ciudadanía Universal.

 


 

VI. Nuestra independencia política

 

58. La política de gobernabilidad con el PSOE se inscribe en el ámbito de los pactos políticos, en tanto acuerdos que se justifican como funcionales a las necesidades tácticas y estratégicas de una organización, pero no en el de la “política de alianzas. La política de alianzas desde la independencia política de una fuerza de izquierda se articula en tres niveles:

 

- Alianzas de clase: la clase trabajadora, en la que se engloban todas los grupos subalternos (parados, inmigrantes, precarios, pequeños propietarios, estudiantes…) puede establecer alianzas estratégicas con otras clases y grupos específicos como la pequeña burguesía o la intelectualidad para avanzar en la conquista de la soberanía política de Andalucía y en la defensa de los sectores populares.

 

-Alianzas internacionalistas con otras fuerzas y movimientos de fuera de Andalucía (nacionalistas de izquierda, antiimperialistas, otras izquierdas europeas y del mundo…)

 

- Alianzas estructurales con los movimientos sociales alternativos como la ecología política, el feminismo, el antimilitarismo, los movimientos contra la represión y de defensa de los derechos humanos, los movimientos de solidaridad internacionalista…

 

Nuestra independencia política (de clase) significa apostar por la construcción estratégica de un bloque social y político que integre todas las luchas (sindicales, de derechos, de identidad, estudiantiles, culturales, por la soberanía alimentaria…) y a todos los sectores subalternos, incluidos los subalternos de los subalternos, en un programa compartido anticapitalista y de profundo desarrollo democrático. Ese es el eje de la política de alianzas. Lo otro, como la participación de IU en el gobierno del PSOE, entra en la categoría de acuerdos tácticos y pactos políticos.

 

Para parte de la izquierda oficial el concepto de “política de alianzas” ha sido un mero eufemismo para una política de búsqueda permanente y desesperada de acuerdos de “gobernabilidad” con el PSOE. Es una política que comienza y termina en un proyecto electoral, con salida y llegada en las instituciones del régimen monárquico y sin más pretensión que lograr un espacio de “lobby” de presión del PSOE. Es el caso de la mayoría de IU. La consecuencia de mantener esta política suicida es desdibujar en tal grado el proyecto que resulta imposible diferenciarlo del PSOE y el voto útil acaba volcándose del lado de quién ofrece más opciones como alternativa de gestión. Para qué votar la copia si tienes el original.

 

59. La política de alianzas que la izquierda realmente alternativa debe impulsar parte de un criterio diametralmente opuesto. Entendemos nuestra política de alianzas como indisoluble respecto del proyecto estratégico que se pretende construir. Por consiguiente debe estar al servicio de la movilización social, del impulso de los movimientos de lucha que enfrentan al sistema capitalista, al Gobierno reaccionario y al régimen monárquico. Una política concebida para relanzar la izquierda desde esta lucha social, rechazando explícitamente todo proyecto que pretenda maniatar la izquierda a las instituciones actuales. Para ello es necesario separar lo que es unidad de acción del más amplio concepto de política de alianzas. La más amplia unidad de acción de la izquierda política, sindical y social en las luchas concretas, en la movilización, para golpear conjuntamente, contra las políticas neoliberales es siempre positiva puesto que garantiza la masividad de la protesta y fortalece la confianza y combatividad de la clase trabajadora y la juventud. Esta unidad en la lucha debe hacerse, sin embargo, desde la total independencia del proyecto respecto de la socialdemocracia y del resto de posiciones claudicadoras. Esta independencia debe ser clara incluso a la hora de impedir gobiernos de la derecha. Nadie puede estar más interesado en acabar con los gobiernos del PP que los y las militantes de la CUT que son víctimas de la represión. Sin embargo, esto no implica que se forme parte de un gobierno con el PSOE para evitar un gobierno del PP. La coherencia con nuestro programa está por encima de cualquier puesto en un gobierno. La conversión de la izquierda alternativa en una fuerza subalterna de las políticas neoliberales del PSOE sólo puede resultar en la pérdida de identidad y de la razón de ser. Es lo que le está pasando a IU en Andalucía.

 

60. La experiencia gubernamental de IU en Andalucía es nefasta para un proyecto de izquierdas anticapitalista. En la negociación del acuerdo de gobierno que contempla la puesta marcha de 200 medidas y 28 leyes no se tuvo en cuenta el estado de las cuentas andaluzas, no se analizaron los ingresos y gastos, lo que impidió que se presupuestaran esas medidas y por tanto, la negociación se realizó sin información rigurosa ni base sólida que sustentara ese programa. Consecuencia, de las prisas y la ausencia de información veraz sobre el alcance presupuestario de las medidas y leyes pactadas, tampoco se llevó a cabo la necesaria calendarización de la puesta en marcha de las mismas. Tras esta negociación a ciegas del acuerdo de gobierno, la militancia de IU se tuvo que enterar por la prensa que IULV-CA renunciaba a una de sus peticiones, la Presidencia del Parlamento, y que las tres consejerías sólo gestionaban algo más del 4% del presupuesto andaluz, dejando el 96% restante en manos de consejerías del PSOE.

 

61. Pocos días después, el 15 de mayo de 2012, se puso sobre la mesa la aprobación del Plan Financiero de Ajuste que encendió las alarmas en una militancia que en su inmensa mayoría no podía creer, no daba crédito, a que los recortes salariales del personal empleado público, pudiera contar con el apoyo de Izquierda Unida. El estreno de IU en el Gobierno andaluz vino marcado por la sumisión, aceptación y complicidad con los recortes sociales y laborales, lo que entraba en total contradicción con las posiciones que la propia IU había mantenido históricamente. Pero en vez de corregir esta línea de recortes que justificaron con el sanbenito del “imperativo legal”, se profundiza con la aprobación de unos presupuestos donde se vuelve a producir recortes. IU tampoco estuvo a la altura en el caso de los ERE’s puesto que una y otra vez se negó a señalar expresamente a Griñán y Chaves como máximos responsables políticos del mayor escándalo de corrupción que ha existido en Andalucia.

 

62. Nuestra presencia en IU ya era contradictoria con la filosofía de nuestro proyecto que es genuinamente andaluz. A esa contradicción se le añade la dificultad del giro a la derecha que ha tomado IU en manos de la actual mayoría. Tendremos que luchar desarrollando IU por la Base contra esa deriva derechista y al mismo tiempo involucrarnos en las luchas populares y movilizaciones ciudadanas y seguir muy de cerca las opiniones de los activistas individuales y de los movimientos sociales y sindicatos alternativos. Sus impresiones son importantes para nuestro proyecto porque nos ayudarán a tomar la temperatura del movimiento social y a evaluar más objetivamente si la herramienta de IU es recuperable o no para la lucha. El pacto de gobierno de Andalucía incumple el programa y pisotea las señas de identidad de IU. Su continuidad en la línea actual de recortes por imperativo legal y su previsible adaptación en el conjunto del estado es una línea roja que nos debe hacer reflexionar seriamente para adoptar decisiones futuras.

 

63. La CUT debe implicarse a fondo en la construcción de un bloque social alternativo. La iniciativa del SAT de configurar el bloque crítico ha sido un acierto. Es necesario desarrollar y profundizar en ese línea. El desarrollo del bloque social crítico y alternativo que sustente un programa de transformación social es inviable en situaciones de calma y de paz social. La movilización social sostenida, como instrumento de creación de conciencia y vía para ir construyendo alianzas cada vez más amplias, juega un papel esencial en el camino de hacer posible lo necesario.

 


 

VII. Nuestras tareas

 

64. IMPULSO DEL SINDICALISMO ANDALUZ DE CLASE. El SAT, donde se integra el SOC, es la referencia sindical de la CUT y constituye, desde el máximo respeto hacia su propia organicidad, la pata sindical de nuestro proyecto. La participación e intervención de nuestra militancia en el SAT se realizará teniendo siempre como objetivo unir y sumar, construir y desarrollar. La CUT, desde nuestra autonomía organizativa, asume, en la medida de nuestras posibilidades, la agenda del SAT.

 

65. LUCHAR POR NUESTRA IDENTIDAD NACIONAL. La combinación de movilización social y reivindicación nacional es el mejor escenario para el desarrollo de nuestro proyecto. La protesta contra la toma de Granada, el homenaje a Blas Infante y el 4 de Diciembre son hitos anuales en los que la CUT debe involucrarse muy activamente. También hay que tener en cuenta dos fechas importantes que hay que poner en valor: el 21 de julio, día de la independencia de Andalucía, y el 13 de Agosto, asesinato de Javier Verdejo. La primera fecha recuerda la hazaña independentista de 1873 cuando tras derrotar al ejército español en Despeñaperros las fuerzas cantonalistas andaluzas declararon la «independencia del Estado Andaluz». La segunda fecha recuerda el asesinato de nuestro camarada Javier Verdejo, militante de la Joven Guardia Roja, por las fuerzas represivas españolas cuando realizaba una pintada con el lema «Pan, Trabajo y Libertad».

 

66. FORTALECER IU POR LA BASE. La contradicción entre el programa y la acción política, entre unas señas de identidad de izquierdas y un gobierno con el PSOE, que es parte de La Troika, entre una militancia que lucha en los sindicatos y movimientos contra los recortes y la pertenencia a un gobierno andaluz que recorta por imperativo legal constituye una contradicción permanente en el seno de IULV-CA. Esta contradicción justifica un movimiento de base que sea capaz de dialogar y convencer pacientemente desde el discurso y el ejemplo al conjunto de la militancia. IU por la Base, donde participan en pie de igualdad adscritos y adscritas de las diferentes sensibilidades, corrientes y partidos, es el escenario privilegiado de confluencia en pos de la recuperación del proyecto de IULV-CA que hoy adolece de una notable adulteración.

 

67. PARTICIPAR EN LOS MOVIMIENTOS SOCIALES. La CUT seguirá interviniendo en los movimientos de solidaridad internacional (Sahara, Palestina, Cuba, etc), en las plataformas contra la guerra y las bases, en el movimiento antiglobalización, en las luchas por la vivienda apoyando las corralas, en las movilizaciones por los derechos democráticos y contra la represión, por la recuperación de la memoria histórica, en las batallas por los derechos humanos, contra el racismo y el fascismo, etc. Dicha intervención la realizamos desde una deontología que respete la autonomía de los movimientos sociales, garantice su unidad y potencie la movilización.

 

68. CONSTRUIR LA OPOSICIÓN DE IZQUIERDAS A LOS GOBIERNOS DE LA TROIKA. El impulso y participación en las movilizaciones contra los recortes neoliberales es un deber revolucionario. Sea el SAT, las diferentes Mareas o el bloque crítico es fundamental estar en las movilizaciones contra las medidas neoliberales que toman los diferentes gobiernos.

 

69. CONSTRUIR EL INTERNACIONALISMO obrero mediante el fomento de asociaciones supranacionales entre las organizaciones revolucionarias del mundo.

 

70. IMPULSAR LA LUCHA IDEOLÓGICA. Definir y desarrollar una estrategia política propia para la Batalla de Ideas. La CUT debe liderar, con el mismo énfasis y radicalidad que las batallas sindicales o por los derechos sociales, un proyecto para la hegemonía de las ideas y los principios que son nuestra identidad y nuestra alternativa al capitalismo, para hacer de la CUT un referente nacional, estatal e internacional del pensamiento crítico.

 

 

 


ESTATUTOS

TITULO I. CUT

 

Artículo 1. Definición y denominación

La Candidatura Unitaria de Trabajadores/as (CUT) es la organización política de la izquierda transformadora andaluza, anticapitalista, revolucionaria y nacionalista, de los trabajadores y trabajadoras que persigue para Andalucía la consecución de sus Derechos Nacionales (soberanía y emancipación nacional) en la búsqueda de una República Popular Andaluza, en un nuevo orden internacional socialista, superador de las clases sociales y del sistema capitalista.

 

Artículo 2. Principios, características y fines

2.1. Liberación nacional y social, una misma lucha

La defensa de Andalucía como nación libre y soberana corresponde a las clases populares y a la izquierda política y social. Por ello debemos enarbolar la defensa de la soberanía porque es una tarea de la clase trabajadora: la liberación de la nación pasa por la emancipación de clase. Por tanto, es tarea de la CUT contribuir a la construcción de un poder político obrero y popular soberano andaluz, una Andalucía libre, socialista y solidaria, así como aportar a la lucha por los derechos nacionales del Pueblo Andaluz, el reconocimiento de su nación y su soberanía, el desarrollo de la identidad nacional, cultura, lengua, etc.

2.2. Desde la subversión y el anticapitalismo hacia la utopía de la sociedad sin clases

La izquierda debe ser subversiva en cada momento y claramente revolucionaria porque dentro del capitalismo no hay solución a los problemas que padece la humanidad. Sólo podemos entender a la izquierda como anticapitalista y esto significa que apostamos por un sistema económico y social alternativo a los diferentes modelos capitalistas (neoliberal, socialdemócrata, etc.). Este sistema no puede ser otro que el socialismo, sujeto al respeto absoluto a los derechos humanos y la más amplia libertad y democracia obrera, como condición para la construcción universal de una sociedad sin clases, sin estados, sin fronteras, la sociedad comunista.

2.3. Internacionalismo y anti-imperialismo

El capitalismo y el imperialismo suponen guerra y destrucción de la riqueza y la vida. Como la historia ha demostrado, al imperialismo sólo le interesan los beneficios, nunca ha movido un dedo por la libertad y la democracia en ningún país del mundo. Nuestro nacionalismo es de clase, revolucionario e inequívocamente internacionalista no sólo por principios e ideas sino también porque la liberación nacional y social de Andalucía depende mucho de la liberación de otros pueblos y naciones sometidas al atropello del mismo enemigo que no es otro que el capitalismo imperialista.

2.4. Una izquierda municipalista

La izquierda y el municipalismo están estrechamente unidos. Municipio en francés -“Comuna”- dio lugar al término “comunismo”. El estudio del primer estado obrero de la historia, la Comuna de París, por Marx y Lenin, fue clave para la edificación de la democracia obrera soviética. Cuanto más cercano esté el poder a las personas tanto más fácil es lograr cambios profundos y mejoras sustanciales. La izquierda es municipalista o no es izquierda. Los Ayuntamientos deben ser vehículos de transformación de la realidad, no una parte del estado que gestione miserias presupuestarias, sino un contra-poder que siembre la semilla de la subversión contra el sistema.

2.5. Ecologismo político de izquierdas

En el mundo actual no es creíble ninguna alternativa de superación del capitalismo que no tenga como un pilar básico la apuesta por el medio ambiente y la naturaleza. Y esto es debido a que el sistema capitalista en su etapa senil ha llegado tal punto de aberración que está poniendo en peligro la propia existencia de la vida en nuestro planeta. La ecología es inseparable de la economía, del modelo de producción, de las energías utilizadas y de la vida social de las gentes. Es por ello que desde nuestro compromiso con la preservación de la biodiversidad y la sostenibilidad, apostamos por una ecología política de izquierdas, que cuestione el capitalismo y cualquier modelo depredador con el medio ambiente. No se puede ser verde sin ser rojo y viceversa.

2.6. Feminismo revolucionario de clase

No se puede entender la lucha contra el capitalismo sin tener en cuenta la opresión específica que sufre la mitad de la población mundial por su condición sexual. Es por ello que cualquier proyecto emancipador debe incluir la lucha por la liberación de la mujer. Patriarcado y capitalismo son solidarios entre sí, ya que las mujeres como género están destinadas bajo este sistema a realizar una serie de tareas que no entran en la esfera del funcionamiento del capital, pero que le son necesarias al sistema para existir. El feminismo revolucionario de clase contrasta tanto contra aquellos sectores que separan la lucha contra la opresión de género de la lucha por acabar con la explotación capitalista de la clase obrera, como también contra aquellas corrientes de izquierda que tienden a diluir la especificidad de la lucha contra el patriarcado en la lucha por acabar con la explotación obrera.

2.7. Por la República Andaluza

Somos una fuerza republicana que aboga por la abolición de la monarquía y la instauración de la república andaluza. Una izquierda monárquica es una contradicción en sus propios términos. Toda institución monárquica, al estar fundamentada sobre un privilegio de nacimiento, es ya de por sí profundamente antidemocrática. La república es expresión de la democracia radical. Nuestra apuesta republicana es de clase y socialista.

2.8. Por la igualdad, contra la discriminación

Estamos por la igualdad y por la defensa de los derechos de las minorías. Todas las personas tienen los mismos derechos y no deben ser discriminadas o perseguidas por su etnia, condición sexual, idioma o religión.

Artículo 3. Emblema, símbolos e himno

La CUT asume como propia la arbonaida (bandera nacional andaluza), superponiendo a la franja central blanca una estrella roja de cinco puntas. El emblema de la CUT es la arbonaida con las siglas CUT. La CUT asume como propio el Himno Nacional de Andalucía. Asimismo, la CUT también asume como propios el himno “La Internacional” y la bandera roja. La CUT también asume como propia la figura de Blas Infante, padre de la patria andaluza.

 

Artículo 4. Domicilio social, ámbito territorial y temporal

La sede nacional de la CUT será la fijada por la Comisión Permanente Nacional. El ámbito territorial de actuación preferente de la CUT es el correspondiente a la Nación Andaluza, sin perjuicio de actuar en aquellos puntos del Estado español y del mundo donde fuera preciso defender los fines de la organización. El CUT-BAI se constituye por tiempo indefinido.

 

 


 

TITULO II. AFILIACIÓN

 

Artículo 5. Afiliación

Podrán afiliarse a la CUT todas aquellas personas que voluntariamente acepten su política, programa y los presentes estatutos. El ingreso se solicitará en la Asamblea Local correspondiente. El alta en la CUT vendrá tras un periodo de participación en el trabajo de la organización y corresponde a la Asamblea Local donde se milite. Las nuevas afiliaciones serán puestas en conocimiento de la Comisión Permanente Nacional. Las afiliaciones de personas procedentes de otras organizaciones y las peticiones colectivas de afiliación serán resueltas por la Comisión Permanente Nacional.

 

Artículo 6. Baja

Se podrá causar baja en la CUT:

a) Por libre decisión.

b) Por resolución sancionadora firme de los órganos competentes de la CUT.

c) Por impago injustificado de seis mensualidades consecutivas, siempre que previamente se le haya comunicado el hecho al interesado o interesada.

d) Cuando exista una sentencia firme y condenatoria sobre casos de violencia de género y acoso sexual.

 

Artículo 7. Derechos de los afiliados y afiliadas

Serán derechos de los afiliados y afiliadas:

a) Participar en la elaboración de la línea política de la CUT, discutiendo libremente, haciendo proposiciones y defendiendo abiertamente sus opiniones.

b) Elegir y ser elegido/a para cualquier órgano de la CUT.

c) Apelar individualmente si esta en desacuerdo con resoluciones y medidas de los órganos de dirección o contra medidas disciplinarias aplicadas a él/ella y recibir respuesta concreta y oportuna del órgano correspondiente de la CUT.

d) Recibir solidaridad en caso de persecución por la defensa del programa de la CUT y por participar en cualquier otra actividad de carácter popular y progresista.

e) Recibir la información y formación precisas para el ejercicio y cumplimiento de sus funciones políticas a través de los cauces oportunos.

f) Conocer el censo completo de afiliados/as de su Asamblea Local.

g) A exigir explicaciones de la actividad de la organización a los responsables de la misma, dentro de los cauces orgánicos.

 

Artículo 8. Deberes de los afiliados y afiliadas

Son deberes de los afiliados y afiliadas:

a) Cumplir los Estatutos.

b) Contribuir al sostenimiento económico de la organización, mediante el pago puntual de la cuota, así como de las cantidades que eventualmente pudieran percibirse por el ejercicio de cargo público.

c) Luchar siempre activamente, en la media de sus posibilidades por la realización practica de la política de la CUT independiente de la postura mantenida en el debate.

d) Respetar a todos los compañeras y compañeras y no amparar conductas descalificatorias para con los órganos o cualquiera de sus miembros o que causen grave perjuicio a la imagen pública del sindicato.

e) No sacar fuera de la CUT los asuntos internos.

 

 


 

TITULO III. ESTRUCTURA LOCAL Y COMARCAL

 

Artículo 9. La Asamblea Local

La Asamblea Local es la estructura básica de la CUT y el máximo órgano decisorio en el marco local. Está compuesta por todos los afiliados y afiliadas de la CUT en la localidad. Para su constitución será necesaria la presencia de al menos cinco afiliados/as en la localidad. Se reunirá, al menos, una vez cada semestre. Y extraordinariamente cada vez que el Comité Local o Grupo de Acción la convoque. También podrá ser directamente convocada por la Comisión Permanente Nacional. Y a petición de un 30% del total de la afiliación de la localidad, el Comité Local o Grupo de Acción estará obligado a convocar en un plazo máximo de un mes la Asamblea Local figurando en la petición el orden del día propuesto. En estos casos, se informará a la Comisión Permanente Nacional que podrá acudir a dicha asamblea.

 

Artículo 10. Funciones de la Asamblea Local

La Asamblea Local tendrá las siguientes funciones:

1) La Asamblea local tendrá como función fundamental la de fijar la política general de la CUT en la localidad.

2) Elegir el Comité Local o Grupo de Acción atendiendo a criterios de cohesión, unidad, consenso, coherencia, capacidad, militancia y representatividad.

3) Participar en la elaboración colectiva de la línea política y programática mediante la participación en los órganos comarcales y nacionales.

4) Conectar con las problemáticas de los vecinos, convirtiéndose la Asamblea en el instrumento de articulación de sus demandas a nivel político.

5) Asegurar la participación de militantes, simpatizantes y ciudadanía en general, a través de encuentros abiertos y participativos.

 

Artículo 11. El Comité Local o Grupo de Acción

La Asamblea Local elegirá un Comité Local o Grupo de Acción que ostentará la representación política de la CUT entre Asambleas, siendo su función prioritaria la de impulsar y estabilizar la Asamblea garantizando el carácter flexible y democrático de la misma. El Comité Local o Grupo de Acción del la CUT ha de cubrir, como mínimo los puestos de Coordinador/a Local y Secretaría de Organización, los cuales convocarán al Comité o Grupo de Acción. La composición numérica del Comité Local o Grupo de Acción no podrá ser superior a un tercio de la Asamblea Local. Serán funciones del Comité Local o Grupo de Acción: 1) Convocar las reuniones de la Asamblea Local, confeccionar el Orden del Día y correrá a su cargo la dinamización, moderación y buen desarrollo de la misma.

2) Presentar, con una periodicidad semestral, un balance de la actividad desarrollada y un plan de trabajo, sometiéndolo al criterio de la Asamblea Local

 

Artículo 12. Estructura Comarcal

La comarca la conforman el conjunto de localidades que comparten una misma geografía, tiene similar estructura económica y lazos históricos y culturales comunes. Para no crear estructuras vacías de contenido real, será la Comisión Permanente Nacional la que definirá el mapa comarcal y la creación de estructuras comarcales atendiendo a criterios de presencia de la organización. En las comarcas que reúnan los requisitos se creará una Asamblea Comarcal y un Comité Comarcal.

Artículo 13. La Asamblea y el Comité Comarcal

La Asamblea Comarcal estará compuesta por el conjunto de afiliados y afiliadas de la CUT en una comarca. En aquellas comarcas donde exista una alta concentración de militancia, la Comisión Permanente Nacional determinará un sistema de representación que haga viable la participación de todas las asambleas locales. La función principal de la Asamblea Comarcal es debatir las ponencias y documentos de los procesos congresuales. Asimismo, se reunirá también para debatir temas de especial transcendencia para la comarca y planificar acciones a este nivel. Podrá ser convocada indistintamente por la Comisión Permanente Nacional o por el Comité Comarcal. El Comité Comarcal es un órgano de coordinación comarcal de la CUT. Está formado por los comités locales de las comarcas y sus decisiones se adoptarán por consenso, o en su caso, por mayoría cualificada de dos tercios de sus integrantes y asambleas locales. El Comité Comarcal ha de cubrir, como mínimo los puestos de Coordinador/a Comarcal y Secretaría de Organización, los cuales convocarán al Comité.

 

 


 

TITULO IV. ÓRGANOS NACIONALES

 

Artículo 14. El Congreso Nacional

El Congreso es el órgano soberano de la CUT. Se celebrará, con carácter ordinario, una vez cada cuatro años, debiendo convocarse con una antelación mínima de tres meses. Está compuesto por un número total de delegados y delegadas que determinará la Asamblea Nacional en el acuerdo de convocatoria, con una distribución que se realizará con los siguientes criterios:

a) Son delegados/as quienes integren la Comisión Permanente Nacional.

b) El resto, hasta el número total acordado, serán elegidos por las Asambleas Locales con un reparto proporcional a la afiliación, garantizando en todo caso la presencia de todas las Asambleas Locales constituidas.

 

Artículo 15. Funciones del Congreso Nacional

El Congreso de la CUT tiene las siguientes competencias:

1) Aprobar y modificar los estatutos.

2) Aprobar las ponencias política y organizativa, así como las resoluciones.

3) Debatir y aprobar el Informe de Gestión.

4) Elegir el Comité Nacional.

 

Artículo 16. La Asamblea Nacional

La Asamblea Nacional es el máximo órgano de dirección de la CUT entre congresos. Será convocada indistintamente por el Comité Nacional o por la Comisión Permanente Nacional y se reunirá como mínimo cada semestre. Esta compuesta por:

- El Comité Nacional.

- Un delegado/a por cada Asamblea Local constituida en las asambleas locales de menos de 50 afiliados/as.

- Un delegado/a por cada 25 afiliados/as o última fracción superior a 15 en las asambleas locales de menos de 50 afiliados/as.

- Un delegado/a por cada 30 afiliados/a o última fracción superior a 20 en las asambleas locales de entre 51 afiliados/as y 100 afiliados/as.

- Un delegado/a por cada 40 afiliados/as o última fracción superior a 30 en las asambleas locales de más de 101 afiliados/as.

 

Artículo 17. Funciones de la Asamblea Nacional

Son funciones de la Asamblea Nacional:

1) Convocar el Congreso, aprobando todos los documentos relativos al mismo (normas, ponencias, propuesta de estatutos, reglamento, etc.).

2) Definir las líneas generales de la acción política a desarrollar por la organización en el semestre mediante aprobación del Informe Político presentado por la Comisión Permanente Nacional.

3) Decidir sobre las relaciones que la CUT pueda mantener con otras organizaciones políticas y sociales.

4) Debatir y aprobar, si procede, el informe de cuentas remitido por la Comisión Permanente Nacional.

 

Artículo 18. El Comité Nacional

El Comité Nacional es el órgano ejecutivo de la CUT y máximo órgano entre Asambleas Nacionales. Tendrá cómo máximo una composición de 35 personas, garantizando la representación de todos los territorios. Será convocado periódicamente por la Comisión Permanente Nacional y sus funciones son:

1) Dirigir el trabajo político, institucional y electoral del la CUT.

2) Elegir la Comisión Permanente Nacional.

3) Sustituir a quienes integren la Comisión Permanente Nacional cuando se produzca vacante, por dimisión o por causa mayor.

4) Aprobar informe y resolución disciplinaria propuesta por la Comisión Permanente Nacional.

5) Convocar la Asamblea Nacional.

Artículo 19. La Comisión Permanente Nacional

La Comisión Permanente Nacional garantiza la administración y dirección de la organización entre las reuniones del Comité Nacional, asegurando las distintas tareas, responsabilidades y secretarías y ejerciendo la representación pública, jurídica, económica y legal de la CUT. Este órgano se elegirá por el Comité Nacional en la primera reunión que se produzca tras la celebración de cada Congreso. La Comisión Permanente Nacional se reunirá con carácter ordinario una vez al mes convocada por la Portavocía Nacional y/o la Secretaría de Organización.

 

Artículo 20. La Portavocía Nacional

La Portavocía Nacional será elegida en el Congreso Nacional. Si se presentase una sola candidatura de consenso al Comité Nacional se realizará una votación separada de la portavocía. En el caso de que hubieran diferentes candidaturas sería proclamada la persona que encabezará la candidatura más votada. La portavocía nacional ostenta la máxima representación de la organización y coordina la Permanente Nacional.

 

 


 

TITULO V. ÁREAS SECTORIALES

 

Artículo 21. Constitución de Áreas

A iniciativa de los órganos nacionales se podrán crear áreas para el estudio y el trabajo sobre las diferentes realidades sectoriales. Dichas áreas se constituirán en encuentros nacionales convocados y organizados por la Permanente Nacional y a los que podrán acudir toda la militancia objeto de la convocatoria. Las áreas tienen carácter nacional y dependen orgánicamente de la Permanente y el Comité Nacional. Una vez constituidas, la conforman toda la afiliación que quiera trabajar en la misma y que cumpla los requisitos acordados en los órganos.

 

Artículo 22. Tareas de las Áreas

Las funciones de las áreas serán:

a) análisis de la problemática sectorial concreta del colectivo en cuestión

b) orientar las posiciones de la organización respecto al colectivo en cuestión

c) realizarán estudios y trabajos sobre las problemáticas concretas de estos colectivos

 

Artículo 23. Funcionamiento de las Áreas

Las áreas funcionarán mediante asamblea general y comisión coordinadora. La asamblea general está compuesta por toda la afiliación que quiera trabajar en el área y reúna los requisitos para ello y será convocada por la comisión coordinadora o por la Permanente Nacional. La asamblea general elige la comisión coordinadora y una persona responsable de área, que tendrá pleno derechos de participación en el Comité Nacional y si, procede, en la Permanente Nacional. Las áreas son órganos de trabajo interno y no cuentan con personalidad jurídica propia. La intervención política de las áreas en las realidades sectoriales concretas se realizarán en nombre del conjunto de la organización.

 

 


 

TITULO VI. RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS

 

Artículo 24. Resolución de conflictos

Cuando se produzca vulneración de los estatutos cualquier afiliado/a podrá denunciar dicha vulneración ante la Comisión Permanente Nacional que designará de entre sus componentes a una persona que instruya el caso. Dicha instrucción, que no durará más de dos meses, recabará toda la información, velando en todo momento por la imparcialidad. El informe final determinará si ha existido vulneración estatutaria y propondrá, si cabe, una sanción acorde a los hechos. Dicho informe será presentado por la persona instructora ante el Comité Nacional que decidirá definitivamente. En casos especialmente graves, la Comisión Permanente Nacional podrá adoptar medidas cautelares mientras se instruye el expediente. Los afiliados y afiliadas objeto de expediente tienen derecho a estar presentes y defenderse en la sesión del Comité Nacional que determine su caso.

 

Artículo 25. Procedimiento sancionador

El Comité Nacional adoptará, si cabe, la sanción correspondiente por mayoría cualificada de dos tercios. Las sanciones podrán ir, en función de la gravedad, desde el apercibimiento privado, apercibimiento público en su asamblea local, retirada de derecho a voto durante dos meses, separación de los órganos a los que pertenezca por un período máximo de tres meses, separación de la organización por un período máximo de seis meses, expulsión temporal por un año o expulsión definitiva. Quien fuera sancionado tiene derecho a apelar ante el Congreso de CUT-BAI que determinará si la sanción fue justa.

 

 


 

TITULO VII. NORMAS GENERALES DE FUNCIONAMIENTO

 

Artículo 26. Validez de las reuniones y toma de acuerdos

Las reuniones de cualquier órgano de la CUT se considerarán validamente constituidas cuando asistan la mitad más uno de sus componentes en primera convocatoria, o 1/3 en segunda, media hora más tarde, siempre que haya sido convocada legalmente por el órgano correspondiente o personas responsables con un mínimo de 72 horas de antelación. En caso de negativa se encargará el órgano superior. Un órgano se puede convocar a iniciativa de un tercio de sus componentes. Los acuerdos de los órganos de la CUT se adoptaran por mayoría simple, con excepción de aquellos asuntos para los que los presentes Estatutos prevean una mayoría cualificada. De cada reunión de los órganos de CUT-BAI se redactará acta en la que constarán las personas asistentes y los acuerdos adoptados. Las actas de los órganos nacionales serán remitidas a los órganos locales y/o comarcales.

 

Artículo 27. Elección de responsabilidades de dirección

La elección de todos los puestos de dirección en el CUT-BAI se realizara mediante votación secreta y personal, si así lo solicitase cualquier afiliado/a con derecho a voto. La elección de órganos y puestos de dirección se hará mediante la presentación de candidaturas en listas cerradas, si no fuera posible el consenso. Es responsabilidad del máximo órgano ejecutivo existente en el ámbito en que se produzca la elección velar por el cumplimiento escrupuloso de las normas democráticas en cuanto a la presentación y votación de las candidaturas, en caso de disenso. En este último caso, las candidaturas deberán ir avaladas como mínimo por el 10% de los afiliados y afiliadas con derecho a voto. La composición del órgano elegido resultara de la proclamación de la lista única o, en su caso, de la adscripción de quienes integran cada lista presentada en proporción directa a los votos obtenidos. En caso de empate, será proclamado el candidato o candidata de la lista que más avales obtuviese. En caso de que hubieran obtenido los mismos avales, se resolverá por sorteo. Las vacantes que se puedan producir en los organismos electos serán cubiertos por el candidato o candidata siguiente de la misma lista, incluidas las suplencias.

 

Artículo 28. Responsabilidades electorales e internas

La Asamblea Nacional aprobará, a propuesta de la Permanente Nacional, un reglamento que regule el número de mandatos de los cargos institucionales y las responsabilidades internas. El Comité Nacional, o en su caso, la Permanente Nacional podrá nombrar transitoriamente órgano gestor de la organización en niveles territoriales inferiores cuando por dimisión o falta de elección no exista el órgano de dirección previsto para dicho nivel. Asimismo, el Comité Nacional nombrará cuando se produzca vacante, por dimisión o cualquier otra causa a los componentes de la Permanente Nacional. Y de la misma forma, la Asamblea Nacional para los componentes del Comité Nacional.

 

 


 

TITULO VIII. REFORMA DE LOS ESTATUTOS

 

Artículo 29. Modificación o reforma de los estatutos

La modificación de los Estatutos es competencia exclusiva del Congreso Nacional de la CUT y requiere una mayoría absoluta de los delegados y delegadas, tanto en votación global, como en caso de modificación parcial.

 


 

ORGANIGRAMA DE LA PERMANENTE NACIONAL

 

 

 

 

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